Fallece Dámaso González

 porelpitonderecho.com: El torero albacetense Dámaso González ha fallecido en la madrugada de este sábado como consecuencia de una grave enfermedad a los 68 años de edad.

El mundo del toro despide de esta forma a una de las figuras más importantes de los años 70 y 80, que grabó con oro su nombre en plazas de primerísimo nivel, como Madrid o Valencia, por ejemplo, a base de valor, coraje y corazón. Adiós a un maestro honesto, adiós a una persona sencilla y generosa.

Dámaso González nació el 11 de septiembre de 1948. Criado en una familia de ganaderos, se inició como novillero por los pueblos de España, en los que se anunciaba como Curro de Alba, hasta que tomó la alternativa, el 24 de junio de 1969, en la Feria de Alicante, siendo su padrino Miguel Mateo Miguelín y el testigo Francisco Rivera Paquirri, con toros de la ganadería de Flores Cubero. La confirmó al año siguiente con El Viti y Miguel Márquez en la terna, y los toros de Francisco Galache.

Aunque en un principio parte de la crítica y de los aficionados se fijaran solo en las carencias que dejaba ver su torero, sobre todo en cuestión de estética, con el paso del tiempo y por méritos propios, se acabó ganando el crédito de todos.

Su sincera personalidad, su capacidad y su poder para dominar a los toros de las divisas más duras del campo bravo fue fundamental en ese sentido. Pasará a la historia del toreo por una cualidad por encima de todas: su temple extraordinario con la muleta, lo que consiguió acreditarle con el título de Rey del Temple. E, incluso, el carácter anticipatorio de algunas de sus suertes, basadas en el parón y una intimidante proximidad entre los pitones del toro.

Después de una sobresaliente carrera como matador de toros, muy querido sobre todo por los aficionados más exigentes, en 1988 abandonó el mundo del toreo en primera instancia, para regresar de nuevo en 1992 y despedirse finalmente en septiembre de 1994, en su querida Feria de Albacete.

El gran maestro iba a cumplir 69 años el próximo día 11, siempre como abonado desde su localidad en la plaza de toros de Albacete, que además este año celebra su centenario. No lo podrá hacer, pero seguro que desde el cielo recibirá los brindis de infinidad de toreros que siempre vieron en él un ejemplo de torería y personalidad.