Un aprendiz de espontaneo en Carcassonne

EL MUNDO/Ha dejado de ser novedad que los minoritarios colectivos antitaurinos traten de llamar la atención lanzándose a los ruedos durante las corridas de toros. Siempre en los momentos en que no hay animales en la arena, estos individuos buscan una foto en los pocos segundos que pasan hasta que son expulsados y trasladados por las fuerzas del orden a comisaria, donde son denunciados y se enfrentan a importantes sanciones económicas.

Este domingo, en la localidad francesa de Carcassonne la ocurrencia ha podido costar una vida. Según informa el periódico L’Independant, un hombre y una mujer saltaron al ruedo segundos después de la salida del primer novillo de la tarde, que debía lidiar el español Mario Palacios.

Alzando los brazos, gritando y dando palmas llegaron hasta los medios de la plaza, donde fueron visto por el animal, que no tardó en ir a por ellos. La mujer logró escapar, no así el hombre, que fue volteado. Un subalterno trató en vano de llevarse al novillo, que volvió a arrollar al antitaurino.

El hombre quedó inmóvil en el suelo y fue retirado del ruedo por otro subalterno. A continuación, fue trasladado a un centro hospitalario, donde fue sometido a varias pruebas. Su estado no reviste gravedad.