Bautista,Victorino y Felix a hombros en Logroño.

Foto: Carmelo Betolaza/Luis Ruiz/Aplausos.es/Gran toro de Victorino Martín el segundo, ya aplaudido de salida, que fue dos veces al caballo con buena disposición y que resultó muy completo en la muleta. Juan Bautista, además, anduvo muy metido en la faena, en series con gusto, creando un conjunto entre toro y torero que fue a más a medida que avanzaba la faena. Sintiendo, gustándose, se empezó a pedir el indulto pero no fue concedido por acuerdo entre ganadero y presidente. No obstante, Bautista alargó la labor antes de conocer la decisión y dejó naturales de cartel, todo muy natural, muy fluido. Y lo mató, al final, de estocada certera tras escuchar dos avisos. El toro, bravo, encastado y entregado, premiado con la vuelta al ruedo y Bautista paseó dos orejas tras dos avisos. Una vez en el callejón, aseguró: “Quiero la cabeza de ese toro de Victorino”.

Juan Bautista inició la labor en el quinto con verónicas a pies juntos con mucho gusto. Anduvo variado con el capote y dejó muy bien en suerte a un toro que humillaba y que recibió un muy buen tercio de varas de Francisco Pons Puchano. Tras el faenón del segundo, en el quinto brindó a Victorino Martín. Y el francés disfrutó de nuevo en esta ocasión. Vio enseguida la casta del toro y la aprovechó para ligar con la mano baja series importantes. Al toro le costó algo más desplazarse pero no decayó por su bravura. Además, faena bien estructurada y medida. Mató de casi entera recibiendo y dejó que el toro tuviera una muerte de bravo, solo, sin capotes. Todo un detalle.

El tercero de Victorino demostró calidad nada más salir, humillando en el capote. En la muleta se arrancaba de largo, con codicia y el público aplaudió al toro. Román estuvo correcto, con pasajes interesantes por el derecho, pero por el izquierdo no llegó al entendimiento. La faena fue a menos y diluyéndose. Estocada tendida. Silencio.

Otro toro aplaudido de salida fue el sexto, que se colocó muy bien en varas, de largo. Y enseguida marcó las cualidades de humillación, entrega y prontitud. Lo entendió Román y se lució por el derecho. Por el izquierdo se quedaba más corto y la labor se enfrió. Y cuando volvió al derecho, el toro era otro y había aumentado su exigencia. Faena de más a menos que remató con pinchazo, estocada perpendicular y descabello. Silencio.

Logroño (La Rioja). Sábado, 23 de septiembre. Última de la feria de San Mateo. Toros de Victorino Martín, bien presentados, encastados, con humillación y bravos. El 2º, de nombre Verdadero, nº 90, premiado con la vuelta al ruedo. Curro Díaz, oreja y silencio; Juan Bautista, dos orejas tras dos avisos y oreja; y Román, silencio en ambos. Entrada: Media plaza. Salen a hombros Juan Bautista, Victorino Martín y Félix Majada, mayoral de la ganadería.